A los chicos de la calle sobre los que canta Kaiser Chiefs nunca se les escapa un sonido. A los ingleses, cuando se trata de fútbol, tampoco. Lo han vuelto a hacer, una vez más, adelantándose a todos. Inglaterra amplía de nuevo los límites del fútbol a nivel de competición para acercar el deporte a los colectivos menos habituales en su práctica. En Highbury conocimos el origen del ‘Walking Football’, la adaptación de este deporte para mayores de 50 años que se marcó el objetivo de reactivar su actividad deportiva y de crear hábitos de vida saludables. Esta iniciativa, cuya idea nace del Chesterfield FC, guarda parentesco con el nacimiento de la ‘MAN v FAT League’ en enero de 2016, una liga para perder peso.

En esta ocasión, el éxito del proyecto se le debe atribuir a Andrew, un acérrimo aficionado del Stoke. Andrew es periodista y escritor -entre otras cosas- y, al igual que millones de personas en el mundo, tenía obesidad. Nadie puede saber el número de pintas que han recorrido su garganta ni cuántos cucuruchos de fish and chips han estado en sus manos antes o después de un partido de su equipo. Podría decirse que no era amigo de la comida sana. Ser crítico gastronómico en un periódico tampoco ayudó a la causa.

Armado de valor y haciendo alarde de su fuerza de voluntad, Andrew logró bajar más de 20 kilos su peso y perder de vista la tercera cifra de la báscula. No fue nada fácil. De hecho, fue bastante jodido. Se vio solo en esa tesitura, no encontró el asesoramiento adecuado. Le avergonzaba asistir a cursos y centros de pérdida de peso, donde el número de hombres no alcanzaba ni el 5%. Movido por sus ganas de canalizar su experiencia personal hacia hombres con obesidad en todo Reino Unido, Andrew dio vida al proyecto ‘MAN v FAT’, una revista dirigida a la pérdida de peso a través de técnicas y hábitos alimentarios. Fue un boom brutal. En enero de 2014 el proyecto recaudó el 102% en su campaña de crowdfunding. Pero la cosa no quedó ahí y Andrew dio un nuevo paso, decidió llevar a cabo una idea complementaria a la revista y a actividades del proyecto. ¿Cómo concienciar a miles de personas de que deben hacer ejercicio con asiduidad? El balón se le quedó botando y Andrew sólo tuvo que empujarlo a la red. Fundó una liga de fútbol para gordos.

Dos años después del origen de la revista ‘MAN v FAT’ nace ahora, en enero de 2016, la ‘MAN v FAT League’. La masa corporal no tiene por qué ser un impedimento para la práctica del fútbol. Si no, que le pregunten a William Henry Foulke. El mensaje que quiere mandar esta competición a las personas con obesidad es claro: juega, disfruta y baja de peso. Se acabó eso de que el ‘gordito’ sea el último en ser escogido al hacer los equipos. Los integrantes de los mismos deben tener un Índice de Masa Corporal superior a 30. Ahí está la clave de todo. No sólo se obtienen puntos cosechando un empate o una victoria, sino también cada vez que un jugador baja de peso, de manera que todos los participantes se toman en serio la competición. La idea de Andrew es que los jugadores puedan bajar su IMC de 30 a largo plazo. “Queremos transmitir positividad, motivación e inspiración. No hablamos de que sea horrible estar gordo, sino de lo bueno que es estar en forma. Queremos compartir nuestras propias experiencias con otros hombres y demostrarles que pueden lograr cosas increíbles si se lo proponen”.

En esta liga que comenzó el pasado 11 de enero al sur de Birmingham no participa ningún Aston Birras, pero podemos encontrar  equipos tan random como el Tottenham Hotdogs, el Inter Pies o  el XL Legends.

Una vez más, la respuesta aparece en el fútbol. En la cuna del fútbol, como no podía ser de otra manera. Lo que hoy son metas y propósitos mañana serán historias de éxito, triunfos de personas que encontraron la inspiración y el empujón final para acometer sus desafíos, un empujón que les fue negado en otros lugares. El fútbol no entiende de sexos, edad ni peso. Y nunca supo tan bien.