Tras la decepción de Huesca se comenzaron a suceder los hechos que desencadenaron, a final de año, en la exclusión del primer equipo de Huracán Valencia de la competición. “La crisis económica comenzó, en mi opinión, el 31 de mayo de 2015” inicia Francisco Ortí, exjefe de prensa, la explicación de los últimos meses. “Aquel día, Huracán se clasificó para playoff tras vencer al Badalona y nos confirmaron que Yago Perrín dejaba de trabajar para Bet365 y no podía seguir poniendo dinero” continúa.

El propietario desde la fundación era Yago Perrín, trabajador de la citada casa de apuestas que invirtió su dinero en construir, con Toni Hernández como presidente, toda la estructura de Huracán Valencia como club de fútbol. “Al principio lo tapamos porque él no quería salir, pero luego lo tomó más a la ligera y en los partidos estaba en la valla dando porrazos. No era una persona que se escondiera después” aclara Fran Ortí.

“Yago sólo venía a los partidos y lo vivía con mucha intensidad y mucha pasión, entonces la relación era alguna conversación al acabar el partido, pero como no venía a entrenamientos y sólo lo veías dos veces al mes pues bueno, era lo único” explica Luis San Julián, exjugador de Huracán.

EL PRINCIPIO DEL FIN

Fran retoma el relato del final de Huracán: “Deja de ser (Yago) el sustento económico del club y la financiación hay que buscarla por otras vías. La duda está en qué pasa después. Yo no lo escucho, pero se llega a decir que si no ganábamos en Huesca nos volvíamos en taxi porque no iba a haber dinero para el autobús. Luego, no sé si por una cuestión de ilusión o no sé qué pasa, pero lo que se me comunica a mí es que sigue el proyecto y con el mismo presupuesto, es lo que dicen los directivos” narra el periodista.

Uno de los banquillos del primer estadio de Huracán sufriendo el paso del tiempo y el olvido. Foto: Alba de la Asunción.

Uno de los banquillos del primer estadio de Huracán sufriendo el paso del tiempo y el olvido. Foto: Alba de la Asunción.

Toni Hernández le dice a Francisco Ortí que no se preocupe, que van a seguir “igual, con el mismo dinero“. “No sé quién da esa orden, entiendo que Yago Perrín, pero no lo sé” explica para Highbury el exjefe de prensa de Huracán. Paco Fernández, portero y excapitán de Huracán, localiza el inicio de la crisis en Huesca: “Nosotros todavía no lo podíamos imaginar, pero cuando no se consigue el ascenso y no se recoge el premio económico que conlleva, que es un dinero con el que se contaba, es cuando empiezan los problemas” va explicando el guardameta.

Se podía haber evitado el sufrimiento de este año. Deshaciendo el equipo o rebajando las pretensiones y haciendo un equipo para mantenerte y cuando llegue un inversor volver a hacerte grande. O al menos, avisando a la plantilla de la situación para que cada uno pudiera decidir si prefería quedarse y esperar que llegara una inversión o marcharse si tenía ofertas de otros clubes” profundiza Paco.

El portero habla con firmeza sobre el tema y su posición: “Se lo dije a Herni, a Toni y a Yago. Ahí ellos ya sabían que no iba a haber ese dinero y aún así hicieron una plantilla con un coste alto para empezar con los problemas económicos el primer mes. Creo que todo eso estaba de más” se queja Paco. Herni también habla sin dudar del tema: “La temporada pasada terminó prácticamente bien, aunque con algún retraso. Como en cualquier otra empresa cada uno lleva su departamento, y el mío era el fútbol. Sí que es verdad que me salpicaba por ser el director deportivo y los entrenadores de la escuela y los jugadores hablaban conmigo y me transmitían esa inquietud, pero estábamos todos un poco en la nube de la promoción, de poder ascender y no había más objetivo que ese” cuenta José Ignacio Hernández.

Fran Ortí a Ramón Calero: “¿Crees que llegamos a diciembre?”

Otro que apunta hacia Huesca como principio de la crisis es San Julián: “Teníamos la sensación de que ese partido era ascender o que se fuera al traste” narra Luis. “El día 29 de junio, después del partido, se nos dijo que no pusiéramos la denuncia en la Asocaición de Futbolistas Españoles (AFE) porque íbamos a cobrar.  Y el plazo para denunciar se terminaba el 30 de junio y después no cobramos” puntualiza el centrocampista, aunque aclara que es una situación habitual en los clubes de Segunda B y Tercera: “Lo veía normal porque habíamos cobrado siempre todo al día y no me preocupaba, ya que en la mayoría de los clubes que he estado siempre me han dejado a deber algún mes o alguna prima”.

Francisco Ortí nos contó una conversación premonitoria que tuvo con Ramón Calero, el delegado.

– ¿Crees que llegamos a diciembre? – Preguntaba Fran Ortí.
– Hombre, Fran, a diciembre seguro – Contestaba confiado Ramón Calero.

Fue el 30 de diciembre de 2015 el día en que se hizo efectiva la exclusión de Huracán Valencia de la competición. “Al final es que no había dinero y no había de donde sacarlo porque en un club de Segunda B tienes que tirar de riñón porque las plantillas son muy caras, sobre todo si quieres competir al más alto nivel. Los ingresos en taquilla no son muy altos, teníamos muchos abonados pero nuestros pases eran los más baratos de toda la Segunda B y no daban una entrada muy alta de dinero tampoco. No teníamos ingresos por merchandising, no teníamos por televisión… entonces todo era a golpe de riñón, de que alguien quisiera gastar el dinero en eso. Los cuatro primeros años era Yago y luego no se encontró sustituto” explica Francisco.

LOS INVERSORES QUE NO INVIERTEN

No sé si salen, los buscan, se ofrecen… no sé si algún día lo sabremos“. El que habla es Paco Fernández sobre Carlos Sanchís y Tomás García, las personas que se quedaron el club tras la marcha de Yago Perrín y Toni Hernández. El portero sigue explicando su llegada: “Ellos me llamaron antes de que pasara todo esto y me explicaron el proyecto que tenían. Que se iban a hacer cargo del primer equipo y que lo primero que querían hacer era pagar a los jugadores. Que había gente detrás de ellos, que les iban a echar una mano y querían salvar al Huracán. En ese momento me alegré mucho. Me dieron esperanzas“.

Tariq, el que era el delantero del equipo los dos últimos años, tampoco se lo explica: “Se nos dijo que Yago dimitía, que entraba un grupo inversor que yo no sé en qué invirtieron porque allí la primera conversación que tuvimos con ellos nos dijeron que en 15 días cobrábamos todo lo que se nos debía y hasta el día de hoy. Solamente les vi tres veces durante todo el proceso” cuenta con amargura.

“No sabemos muy bien de donde salen. Tuvimos una reunión con el presidente y con ellos y él nos dice que estemos tranquilos, que esta gente que entraba era de confianza y que se hacían cargo del presupuesto de todo el año” dice San Julián, y sigue explicando: “Nos dijeron que les diéramos dos semanas, que tenían que mirar cuentas, hacer una auditoría… Cosa que no entendemos porque no es lo normal, lo normal es que hagas una auditoría y después te metas en un club y no al revés. No lo entendimos, pero les dimos un voto de confianza y después de los 15 días vimos que no cumplieron su palabra, volvieron a pedirnos otra vez un tiempo y de nuevo incumplieron su palabra. Entonces nos dimos cuenta de que tanto el que los puso como ellos nos habían engañado y vimos la cruda realidad de que no íbamos a cobrar” narra Sanju.

Fran Ortí también quiso hablar sobre las personas por las que terminó de decidirse a dimitir: “Los trae Toni y vienen, teóricamente, a poner dinero pero no lo hicieron. Son gente de empresa, aunque han tenido varios proyectos de fútbol” comienza el periodista. “No les conozco bien, el primer trato que tuve fue justo antes de que se hiciera el cambio de manos. Toni me los presentó y me dieron buena impresión, pero el siguiente partido que les vi, ya no sabían quién era yo” cuenta con cara de estupor.

La verdad es que la cara de Fran al hablar de este tema es un poema: “Les hice una broma al darles las alineaciones y no sabían quién era. Me presenté otra vez y al siguiente partido que les volví a ver, otra vez no sabían quién era. De hecho, hace poco estuve en Deportes con Julio Insa, en la tele, y Carlos Sanchís le escribió un whatsapp a mi compañero Dani Meroño preguntándole quién era el que tenían a su izquierda y entre risas ya le dije que le dé mi número para decirles otra vez quién soy porque le dicen ‘ese trabajaba con Toni’ y él contesta ‘sí claro, era tu jefe de prensa’ pero no sé qué pasaría ahí, debo ser poco reconocible para ellos” parece un chiste, pero es Francisco Ortí contando el ninguneo que recibió de sus nuevos jefes, a los que aguantó tres semanas.

Manises fue la primera casa de Huracán Valencia. Foto: Alba de la Asunción.

Manises fue la primera casa de Huracán Valencia. Foto: Alba de la Asunción.

“Ellos se escudaban en que yo no estaba en los papeles de pagos, que eran de impagos. Es cierto que yo no estaba, porque cobraba por otra vía, pero estaba en persona y me habían visto, por tanto no sé muy bien qué pasaba pero no se acordaban de mí y no tuve más trato con ellos” finaliza Fran el relato del irrisorio hecho que terminó con su trayectoria en Huracán.

Nadie entiende demasiado su papel. Paco sigue explicando su desembarco en el club: “Ellos entraron en octubre y yo me reuní con ellos, como capitán, en septiembre. Me comentaron el proyecto y yo les dije que adelante, que me parecía muy bien y que ojalá pasara. La sorpresa vino después cuando ellos se presentaron el primer día y nos dijeron que no tenían un duro, que no iban a meter dinero aquí porque no lo tenían”.

“Toni nos los presentó en un entrenamiento y nos había dicho que iba a venir una gente que se iba a hacer cargo del club y que iban a pagar y que no nos preocupáramos que iba a ir todo para adelante. Pero ellos lo primero que dijeron fue que no tenían dinero para pagar. Que necesitaban 15 días para hacer una auditoría y ver cuánta deuda hay” profundiza el portero. “Durante un mes o mes y medio nos daban fechas y nunca cumplían la palabra y nunca vimos un duro. Desde el medio mes de agosto, antes de entrar ellos, nada” se lamenta Paco.

LA CANTERA ES LA CLAVE

“Era el pilar inicial. Cuando nació Huracán, lo hizo en Tercera División, lo que pasa es que compramos la plaza al poco tiempo de constituirnos. Lo principal era la academia, crear un centro de formación, que se le llamó en su momento, para ser una escuela de élite en Valencia” explica Francisco Ortí sobre la escuela deportiva que se inicia en la primera temporada de Huracán Valencia.

Era una de las partes más bonitas del proyecto, y a Fran se le nota cuando habla de ello: “Era el principal objetivo que, por ejemplo, tenía Yago. Una escuela que tuviera una idiosincrasia en cierto modo como la del Barça: jugar a fútbol de toque, fútbol ofensivo y luego que tuviera repercusión en el primer equipo” describe.

El director deportivo, Herni, era el encargado de hacerla funcionar. José Ignacio se emociona al contarlo: “Era una de mis obsesiones. Para mí la cantera era algo impresionante, yo vivía todas las tardes en Manises junto al grandísimo Bernardo Capilla, mi director de escuela y mi brazo derecho y uno de los grandes artífices del gran nivel que tenía la escuela. Nos propusimos tener una escuela muy fuerte, muy trabajada y con mucho esfuerzo conseguimos que después de Valencia, Levante y Villarreal la cantera de Huracán Valencia fuera una alternativa real” pormenoriza.

Paco Fernández: “El primer equipo les daba igual y querían quedarse con la cantera”

Esto parece que es lo que más atrajo a Carlos Sanchís y Tomás García para quedarse con el club. “El primer equipo les daba igual y querían quedarse la cantera” nos cuenta Paco Fernández, aunque no lo termina de ver claro. “Ellos han dejado morir al primer equipo para tratar de separarlo de la escuela, pero no tiene sentido porque dudo que haya padres que vayan a querer llevar a sus hijos a un club sin primer equipo y con todas las cosas feas que han pasado” comenta.

Paco no lo entiende: “Lo que atraía a la gente de Huracán eran las expectativas del primer equipo. El División de Honor, que era un puntal, lo están dejando también de lado. El otro día tuvieron que viajar en un microbús y cogerse la comida de casa porque les dicen que no se la van a pagar. A los chavales los sacan de la residencia sin saber dónde van a dormir” nos cuenta. Y continúa hablando: “Han hecho cosas lamentables. Han dejado morir al primer equipo y van a dejar morir a la cantera porque el año que viene va a ser un solar. No nos cabe en la cabeza qué interés pueden tener porque en la escuela no hay tantos niños para tener un beneficio económico claro, pero ahora yo creo que no llega ni a 100 chavales y no creo que se vayan a quedar muchos. Para estar puteado, sufriendo y no tener un futuro claro yo no llevaría a mi hijo allí” sentencia el portero valenciano.

San Julián apunta en la misma dirección: “No lo entiendo porque quién tiene a un niño que despunta quiere llevarlo a un club que tenga primer equipo donde le puedan dar oportunidades. Creo que cualquier padre que haya escuchado todas las barbaridades y aberraciones que han salido de Huracán Valencia no llevará a sus hijos a esa escuela” dice el centrocamposta. Tariq refuerza esta opinión: “Muchos padres ya están quitando a sus hijos porque ahora sin primer equipo ni nada no tiene sentido. Yo creo que algo se nos escapa a todos y sólo lo saben ellos“.

EL GRUPO HUMANO, EL PRINCIPAL VALOR DE HURACÁN

Nico Estévez, primer entrenador del club, señala el humano como un factor clave en la evolución de Huracán: “Lo que vivimos esos dos años con los jugadores y empleados difícilmente se pueda vivir en otro club, la calidad humana que había en el grupo era inmensa“. Igual que Iñaki Alonso, su relevo en el banquillo: “Espíritu familiar, de equipo donde todo el mundo quiere que los jugadores estén lo máximo a gusto posible, centrados en su trabajo. Es una de las claves de los éxitos de Huracán Valencia” incide el técnico vasco.

Jugadores, técnicos, profesionales… el grupo de Huracán siempre fue su mayor fortaleza. Herni habla así de aquellos con los que compartía escuela: “Volvería a trabajar con todos y cada uno de ellos. Yo siempre he sido una persona muy cercana, he estado con ellos en el día a día. Creo que ha habido un nivel en cuanto a técnicos estratosférico, increíble, con un poder de adaptación y una capacidad de mejora, de implicación y metodología… extraordinario, son top. Estoy orgulloso de que hayan trabajado para el club creyendo en una idea que al final desgraciadamente ha muerto. Empezando desde el director de la escuela, Don Bernardo Capilla, y pasando por cada uno de los entrenadores que han estado en la escuela… sólo siento admiración” cuenta emocionado.

“La suerte de Huracán siempre ha sido el vestuario que ha habido, lo mejor del club. Este año hemos vivido momentos muy duros y hemos estado juntos, nos hemos hecho más fuertes. No ha habido ninguna grieta en el vestuario, íbamos todos a una” relata orgulloso Paco, el capitán de los muchachos que organizaron rifas para pagar intervenciones quirúrgicas cuando les quitaron el seguro médico y para pagar arbitrajes y que el club pudiera seguir jugando.

Paco Fernández en la antigua cafetería de Huracán Valencia, en Manises. Foto: Alba de la Asunción.

Paco Fernández en la antigua cafetería de Huracán Valencia, en Manises. Foto: Alba de la Asunción.

Es una idea en la que incide San Julián: “Yo he estado en muchos vestuarios y la clave del éxito de haber estado tan cerca de tantas cosas residía en la calidad humana del grupo humano. Sin el vestuario que teníamos este año hubiera sido imposible pasar esta situación que hemos pasado porque era increíble. Llegábamos allí, no nos afectaba, pensábamos sólo en entrenar bien y llegar al partido del domingo y competir al 100%… La profesionalidad de cuerpo técnico, cuerpo médico y jugadores ha quedado por encima de todo” concluye, también orgulloso, uno de los más veteranos de la plantilla. Tariq les apoya: “Al llegar me encuentro un vestuario muy sano y unos trabajadores geniales. Una calidad humana de chapeau” comenta el ariete.

Francisco Ortí, que trabajaba con todos los estamentos, al ser el jefe de prensa, coincide con todos ellos: “A mí me hace sentir muy orgulloso ser su amigo y haber trabajado con ellos. En los momentos más duros yo ya no estaba como jefe de prensa, pero intenté estar como amigo y denunciar lo que pasaba como periodista. Ya no era trabajador del club y me hacían sentir orgulloso por cómo todos los días trabajaban” cuenta el periodista. Fran dice que son “un ejemplo totalmente de trabajo y corazón porque se organizan para ayudarse ente sí”.

Lo decíamos en la primera parte y es la sensación que queda al final de toda esta historia. Huracán Valencia ha sido una quimera efímera y ha dejado a sus viajeros un sabor amargo en los labios, además de una deuda de unos cuantos miles de euros, en forma de impagos que los futbolistas y trabajadores ya no creen poder recuperar.