Así lo hicieron. Al finalizar aquella temporada, la historia de Huracán Valencia da un nuevo vuelco con la marcha de Nico Estévez y la necesidad de reponerse del duro golpe de Jaén. No todos conocían igual de bien la categoría que Herni y el sentir general era que les “faltaba un poquito”. El director deportivo, siempre cabal, se encargaba de avisar a la gente de que “no era fácil” mientras trabajaba en la confección de una nueva plantilla.

Iñaki Alonso, con experiencia en el Real Unión de Irún y el Real Murcia, fue el elegido para sustituir a Nico Estévez, y habla con franqueza de su temporada: “No cumplí las expectativas. El objetivo era entrar en playoff y no lo hicimos” cuenta para Highbury el técnico vasco. “Después de navidades alcanzamos los puestos de promoción, pero no nos pudimos mantener y la verdad es que fue un año duro porque Huracán venía de estar a punto de ascender en Jaén y nos costó muchísimo volver a lo que era el equipo en cuanto a competitividad y demás” explica Iñaki.

Y es que aquella fue la única campaña en la historia de Huracán Valencia en la que no hubo clasificación para jugarse el ascenso a Segunda. El entrenador habla de ella como “una temporada dura, incluso de transición”. “La pretemporada se hizo complicada porque la gente estaba con la depresión de no subir y había muchísimo trabajo por delante. Hubo que tirar muchísimo del carro y sufrimos para llegar a playoff, pero luego nos desenganchamos rápido y al final ya nos dedicamos a hacer pruebas y dar oportunidades cuando nos dimos cuenta de que no llegábamos. Nos sirvió de aprendizaje“.

El sol se pone tras las gradas del primer estadio de Huracán Valencia, en Manises. Foto: Alba de la Asunción.

El sol se pone tras las gradas del primer estadio de Huracán Valencia, en Manises. Foto: Alba de la Asunción.

Sin embargo su jefe, José Ignacio Hernández, no lo ve igual: “Para mí el año de Iñaki Alonso no fue de transición” lanza como enunciado. “Había una gran plantilla pero se dieron un montón de circunstancias negativas. Por ejemplo, se perdieron 13 puntos a partir del minuto 90. Además, nos acribillaron las lesiones y tuvimos muchísimas expulsiones. Fue un año raro” explica.

El sereno director deportivo sigue relatando aquella temporada mientras da comienzo la segunda parte del partido de juveniles en que nos citamos. Parece que no puede dejar de ver fútbol, pero prosigue con su argumentación: “Como habíamos hecho dos playoffs y nos habíamos quedado a punto de subir a Segunda División había gente en el club que pensaba que íbamos a volver a hacerlo sin despeinarnos, pero íbamos a los campos y la gente nos estaba esperando” recuerda Herni. “Los primeros años la gente nos decía que éramos un engendro y luego llegué a ver muchos partidos donde íbamos como visitantes y era el partido del club (en el que cobraban las entradas a los socios). Ahí nos dábamos cuenta de que nos estábamos haciendo grandes” añade.

“En la Ciudad Deportiva de Paterna, el primer partido de Curro Torres como entrenador del Valencia Mestalla, perdimos 3-0 y a partir de ahí nos dimos cuenta de que no íbamos a clasificarnos para playoff y las tres o cuatro semanas que quedaban de temporada ya pudimos planificar con muchísima más tranquilidad la siguiente” finaliza José Ignacio Hernández la narración de aquel año.

La tercera temporada de Huracán Valencia, la 2013/14, fue la única en que no hubo clasificación a playoffs

“Al no cumplir el objetivo, que era meter a Huracán de nuevo en playoff, las dos partes convenimos que era mejor buscar otra opción y hacer cada uno su camino” se sincera Iñaki Alonso sobre su final como entrenador del Huracán.

ABANDONAR EL FORTÍN DE MANISES

“Fue un cambio difícil, pero positivo” dice Francisco Ortí sobre el que llevaron a cabo en verano de 2014. Se trataba de abandonar su primer estadio, el de Manises, por uno situado en la ciudad más grande de todas las que hay en el cinturón obrero de Valencia. Torrent abría sus brazos para recibir al Huracán y arrendarle el estadio de San Gregorio como nuevo hogar.

“Me pareció para bien porque un campo tan pequeño, pese a que a nosotros nos beneficiaba, al fútbol no, y después se demostró que con la misma plantilla, haciendo unos retoques, supimos sacarle rendimiento” analiza Luis San Julián, un jugador que para aquel entonces ya era uno de los pesos pesados de aquel vestuario. Herni era reacio “por una sencilla razón”. “En Manises no perdíamos” dice tajante José Ignacio.

Contundente, como su forma de explicarlo: “Era una mierda, pero era nuestra mierda. Estuvimos casi un año y medio sin perder en casa y era una locura porque los rivales venían acobardados y la confianza de los jugadores era inmensa”. Aunque su valoración final sobre el cambio tampoco es negativa: “El campo de Torrent no era Wembley, pero era mejor. Tuvimos tiempo para planificar bien la plantilla y no salió mal del todo“.

Tariq celebra un gol en el Estadio San Gregorio, de Torrente. Foto: A. Iborra.

Tariq celebra un gol en el Estadio San Gregorio, de Torrente. Foto: A. Iborra.

“Torrent nos permitió crecer porque la población se volcó muchísimo con el equipo, nació la peña Ráfaga Huracán, que ayudó mucho durante la temporada, y las instalaciones eran mejores” concluye el exjefe de prensa y periodista Fran Ortí. “En Torrent el año pasado solamente nos ganó el Olímpic de Xàtiva y esta temporada el Eldense y el Reus, a pesar de todo” apunta en la misma dirección San Julián, hoy centrocampista del equipo setabense que fue el primero en vencer en San Gregorio.

VOLVER A INTENTARLO CON MÁS FUERZA

En el nuevo estadio se decide apostar por un hombre de la casa. Emerson Esteve, el entrenador que había cosechado grandes éxitos con el Juvenil División de Honor, es la apuesta del club para afrontar su cuarta temporada. Técnico nuevo y fichajes de relumbrón para tratar de conseguir al fin el ansiado ascenso.

“Pasaban las jornadas y los resultados no acababan de llegar: mucho empate, poca victoria y al final al entrenador acaban destituyéndolo”. Habla Tariq, el delantero que habían contratado aquel verano para apuntalar el ambicioso proyecto de la temporada 2014/15. Toni Seligrat se hace cargo del equipo y, con trabajo y victorias, vuelve a clasificarlo para playoff, donde tras eliminar a la UD Logroñés y al Guadalajara, Huesca se disfraza de Jaén para asestar un último golpe en la moral de Huracán Valencia.

“No me dolió tanto porque yo ya veía que no. Contra el Logroñés tuvimos mucha suerte, aparte de los problemas arbitrales, que nos acusan de todo, falsamente y por eso fue muy duro, pero, aunque luego contra el Guadalajara estuviéramos mejor, el Huesca era un gran equipo y desde la ida se vio que no íbamos a poder” cuenta Francisco Ortí.

Fran Ortí: “Fui a Huesca habiéndome anestesiado antes”

“Era difícil porque aquí empatamos y teníamos que ir allí a ganar el partido, pero fuera de casa nos costaba mucho. Nos metieron dos goles en tres minutos y supimos que se acabó” relata crudamente Sanju. Tariq, que no había conocido el desencanto de Jaén, lo explica así: “Imagínate, cara de hechos polvo todos. A 25 minutos de conseguir un ascenso y no lograrlo. Costaba asimilarlo, pero ellos fueron mejores y se cerraba un episodio para empezar otro lo antes posible” explica.

“Yo fui a Huesca como habiéndome anestesiado antes, pero aún así me dolió mucho porque yo ya veía lo que venía después” dice Fran Ortí. “No sólo vi que dejábamos de ascender, sino que se acababa una etapa de mi vida, que se terminaba Huracán para mí” cuenta aún emocionándose el entonces jefe de prensa. Fueron las palabras de Toni Hernández en el abrazo tras la eliminación las que marcaron la diferencia. En Jaén, el presidente le prometió “ser el jefe de prensa de un equipo de LFP” y en Huesca no fue capaz. “No sé qué decirte” fueron las palabras que hicieron que Francisco Ortí intuyera que aquello era el final.

*Estas solamente son algunas páginas más de la crónica de la vida y muerte de Huracán Valencia. Aquí, el desenlace.