Racing de Ferrol, Guijuelo, Cultural Leonesa, Haro Deportivo o CD Varea son algunos de los habituales visitantes al nuevo Las Gaunas en los últimos años. Lejos quedan los días en que los focos se dirigían cada dos semanas a la capital riojana y el ‘gol en Las Gaunas’ era un clásico en aquellas añoradas tardes de magia y transistor. Los orgullosos aficionados del CD Logroñés abandonaban su estadio entonando un himno que lleva seis años sin salir por megafonía alguna.

¡Aúpa, aúpa el Logroñés, chuta, que chuta, que chuta!
¡Aúpa, aúpa el Logroñés, aúpa, querer es poder!

 El ascenso en el 87, quedarse a dos puntos de clasificarse para la Copa de la Uefa en el 90, recibir a los grandes, Jabo Irureta, Carlos Aimar, Lotina, David Vidal, Juande Ramos, Tato Abadía, Julen Lopetegui, Oleg Salenko, Oscar Ruggeri, Quique Setién, Anton Polster, Manu Sarabia… y la alegría de la gente. Eran años felices, algo que todo club debería vivir al menos una vez en su historia: su particular edad de oro.

 

MORIR LENTAMENTE

“La desaparición del Logroñés fue desde el año 1996 la crónica de una muerte anunciada” cuenta para Highbury Marta Marañón, periodista riojana. “Marcos Eguizábal, por entonces dueño del club, lo vendió a un grupo de empresarios riojanos que llevaron al equipo a la ruina en apenas tres años. El Logroñés descendió a Segunda y en el año 2000 se vivió una de las situaciones más desagradables de la historia del Club Deportivo Logroñés cuando, tras bajar a Segunda B, sufrió un descenso económico a Tercera y estuvo a punto de desaparecer. Desde entonces y hasta el año 2009 cuando se hizo oficial todo, cada verano la sombra de la desaparición acechaba y el final estaba cada vez más cerca” resume.

“El CD Logroñés se encuentra en el limbo futbolístico”

Aquellos días fueron complicados para todo el mundo: “Recuerdo mucha incertidumbre entre los aficionados y mucha tristeza de ver cómo el equipo de la ciudad y uno de los históricos del fútbol español moría lentamente“. Aunque, como explica Marta, el Logroñés no ha desparecido: “En el plano deportivo no está inscrito en ninguna competición por deudas, pero todavía ningún juez ha ordenado su liquidación. Ahora mismo se encuentra en el limbo futbolístico a la espera de la desaparición definitiva o del milagro que reflote el proyecto” apunta.

 

LOS HIJOS DEL CD LOGROÑÉS

“El último año del Logroñés, un grupo de socios empezamos a reunirnos en la Puerta 0 de Las Gaunas porque no podía ser que en Logroño no hubiese equipo de fútbol” nos explicó Eduardo Silva, directivo de la Sociedad Deportiva Logroñés, uno de los dos proyectos futbolísticos que surgieron en la ciudad en 2009. “Quedábamos un día a la semana, pasábamos frío (era invierno) y con el ‘hay que hacer algo’ igual nos tiramos dos meses hasta que por marzo o abril nos dimos cuenta de que si queríamos competir al año siguiente teníamos que ponernos manos a la obra” prosigue. Fue entonces cuando formaron grupos de trabajo para tratar cada aspecto fundamental en la fundación de un club: “Unos empezaron a indagar en qué había que hacer para inscribir un equipo de fútbol, otros para crearlo, también algunos para sacar algo de dinero para afrontar esa primera temporada y otro directivo y yo empezamos a contactar con jugadores, entrenadores…” continúa. Uno de los problemas que se encontraron al principio, por la falta de experiencia, fue el no saber “cómo contactar con los jugadores”. Pero al final lograron “hacer un equipo en condiciones para competir“.

La afición de la SD Logroñés. | Foto: Juan Marín, larioja.com

La afición de la SD Logroñés. | Foto: Juan Marín, larioja.com

El mismo año, poco después, se instaló en la ciudad la Unión Deportiva Logroñés, sociedad anónima deportiva que heredó las bases del Varea, uno de los clubes más potentes de la Tercera División Riojana. “Al estar constituido de esta manera, el equipo posee un gran colchón económico que le ha ayudado con el paso de los años a construir un proyecto deportivo más ambicioso que el de la SD Logroñés, meterse a la afición logroñesa en el bolsillo y convertirse en el equipo de referencia en la ciudad, sobre todo en estos últimos años cuando se ha quedado a las puertas del ascenso a Segunda División” aporta Marta Marañón, quien afirma que la UD Logroñés “es el equipo que más ilusión despierta entre la gente”.

 

DOS MODELOS DE GESTIÓN OPUESTOS

Por la propia naturaleza del nacimiento de la SD Logroñés, los socios eligieron para su club una forma de gestión en la que los propietarios son ellos mismos: “El club fue creado entre los socios y entonces eran los socios quienes iban a tomar las decisiones. Hubo propuestas de empresas que quisieron entrar, pero ponían la condición de gobernar el club, así que como esa no era nuestra idea las descartamos” detalla Eduardo Silva.

La UD Logroñés, por su parte, es una S.A.D. con un único propietario y su funcionamiento es vertical. Este es el hecho que imposibilita la confluencia de los dos clubes en un sólo proyecto: “El motivo es esa diferencia de filosofías que existe entre ambos clubes, una disparidad que ya se palpaba en los últimos instantes de vida del CD Logroñés. Mientras que la SDL pertenece a los socios, la UDL tiene un único dueño, y cada uno cree que su forma de gestionar su club es la mejor. Ya se ha intentado la unión alguna vez, pero creo que no será posible por esos modelos de gestión tan distintos que poseen” opina Marta.

“No nos gusta el modelo de gestión de ellos porque pensamos que no tiene futuro y a ellos no les gusta el nuestro porque piensan que no tiene presente”

Eduardo Silva se muestra tajante: “La convergencia entre los dos clubes es imposible. A nosotros no nos gusta el modelo de gestión de ellos porque pensamos que no tiene futuro y a ellos no les gusta el nuestro porque piensan que no tiene presente”. “El otro club es de un señor que quiere invertir dinero y gestionarlo él. Nosotros como tenemos la experiencia del CDL, que despareció por eso, porque es gente que pone el dinero que pone, pero cuando deja de hacerlo normalmente reclama encima lo que ha puesto antes y se convierte en una deuda insalvable. Nosotros huimos de ese modelo de gestión, queremos otro y es imposible que nos unamos. Se ha intentando, ha habido reuniones… pero es como juntar el agua con aceite” argumenta el directivo de la SD Logroñés, cerrando la puerta a cualquier unión.

 

¿VOLVERÁ LOGROÑO A DISFRUTAR DE UN EQUIPO EN LA ÉLITE?

Esta es la mayor duda que planea la capital riojana, que quedó huérfana de algo a lo que se había acostumbrado a finales del siglo XX. Los nuevos equipos no han sabido llenar del todo el vacío que dejó el CD Logroñés y no han sabido enganchar a gran parte de la afición logroñesa: “Ninguno de los dos ha sido ni será considerado nunca por la afición del CD Logroñés como la herencia de este por la gran diferencia de gestión que tienen ambos” señala Marta Marañón, quien sí cree que llegará el momento en que esto cambie. “Estoy segura de que algún día uno de los dos dará su brazo a torcer y este capítulo se cerrará y Logroño volverá a dejarse el alma y la garganta animando a un único equipo” concluye la periodista.

Jugadores y aficionados de la UD Logroñés celebran un tanto en el fondo sur de Las Gauanas. | Foto: UD Logroñés.

Jugadores y aficionados de la UD Logroñés celebran un tanto en el fondo sur de Las Gauanas. | Foto: UD Logroñés.

Sin embargo, Eduardo Silva no ve posible el regreso si no cambian mucho las cosas: “Tal y como está la situación lo veo inviable. Cada fin de semana vamos al fútbol 2.500 personas como mucho (entre los dos clubes). Con ese número de aficionados en Logroño dispuestos a pagar es prácticamente imposible pasar de Segunda B” cuenta con amargura.

El himno del Club Deportivo Logroñés es apagado y contradicho por la realidad en una ciudad en que querer no siempre es poder. Las Gaunas acoge partidos de Segunda B y Tercera. Sonríe con media mueca mientras aguarda el momento en que sus moradores se pongan de acuerdo y Logroño vuelva tener en sus gradas y su césped un motivo de orgullo.