Varios operarios se encargan de adecentar las gradas del Estadio de Bata. Es 8 de febrero y Costa de Marfil acaba de proclamarse campeona del continente negro después de una agónica tanda de penaltis ante Ghana en la que Barry, meta de Les Éléphants, se ha ganado el derecho a sentirse todo un auténtico héroe nacional. Tras haber vivido la gran fiesta del fútbol africano en su propia casa, la segunda de la historia en apenas tres años, Guinea Ecuatorial no puede dejar de sonreír. Si la organización ha resultado todo un éxito tras el inmenso inconveniente que generó el ébola durante los meses y las semanas previas al torneo, finalizando el mismo con la cifra de cero casos sufridos tras los exhaustivos controles sanitarios que se realizaron en los aeropuertos del país,  el Nzalang Nacional, como es conocido el combinado local, ha firmado una histórica cuarta plaza que será recordada durante décadas. Pero muchos, quizás aún con la resaca copera en la cabeza más de dos meses después, se realizan la misma pregunta: ¿y ahora qué?

El fútbol en Guinea Ecuatorial es toda una religión, como en casi toda África: “Es el primer deporte que se practica en el país. Cada vez que juega la selección se paraliza toda Guinea. Los partidos se disputan por la tarde y por orden gubernamental se adelantan los horarios de cierre para que la gente pueda ir al estadio y pueda llenar los bares. Es una excusa para hacer vida social y enfundarse la camiseta roja del Nzalang sin importar nada más”, afirma Sergio Barila, quien fuera coordinador de la selección ecuatoguineana durante la pasada CAN 2015.

El cuarto puesto logrado en la última competición continental, unido a que en la edición de 2012 el Nzalang alcalzó los cuartos de final, han colocado a Guinea Ecuatorial en el primer plano futbolístico africano tras demasiado tiempo en la sombra: “Hace unos años, Nzalang Nacional era un equipo perdedor. Todos los países del continente nos ganaban con facilidad. Desde principios de siglo, con la llegada de futbolistas españoles de padres ecuatoguineanos a la selección, esa mentalidad empezó a cambiar. Demostramos que podíamos competir contra países mucho más grandes”, anuncia Alberto Edjogo-Owono, quien fuera ariete del Sabadell e internacional por Guinea Ecuatorial hace no demasiadas temporadas.

El fútbol en Guinea Ecuatorial una excusa para hacer vida social y enfundarse la camiseta del Nzalang sin importar nada más

Y es que el combinado nacional ecuatoguineano goza de un importante grueso de futbolistas no nacidos en el país. Sin embargo, muchos de ellos tienen raíces en el país africano que les permiten vestir la camiseta roja del Nzalang y otros, que aún no lo han hecho pero comparten característica, iluminan las ilusiones futbolísticas del país: “Somos una selección joven con gente que viene apretando desde abajo. Tenemos a Perico Obiang en la Sampdoria, a Omar Mascarell en el Derby County, a Rubén Belima y a Ismael Álvarez en la cantera del Real Madrid, a Embela en el Málaga, a Pepín en la Roma, a Stefan en la Real Sociedad, a Kike en el Mallorca B, a Iván Salvador en el Valencia B, a Igor Engonga en el Celta, Sipo juega en Chipre… y luego también están Emilio Nsue e Iván Bolado que son jóvenes y Javi Balboa que aún tiene fútbol por delante. Tenemos una selección aprovechable y en cuatro o cinco años puede ser mejor aún. Podemos ser competitivos en el fútbol africano”, reconoce orgulloso Sergio Barila.

No obstante, no todo son palabras de éxito para Barila, quien lamenta la falta de promoción de Guinea Ecuatorial en España: “En casi ningún colegio se habla de que Guinea fue una colonia española primero y una provincia después. Me parece lamentable. Parece que nunca tuvimos relación y me atrevo a decir que muchos españoles no sabrían ni colocarlo en el mapa. Es algo que tiene que mejorar”, afirma tan dolido como esperanzado porque la situación cambie.

 

POTENCIAR EL FÚTBOL LOCAL

Sin embargo, el fútbol local sigue siendo la asignatura pendiente de Guinea Ecuatorial. Los grandes clubes del país carecen de categorías inferiores y los más jóvenes compiten en una competición escolar cuyo nivel dista demasiado del fútbol más profesional del país. Así lo reconoce el propio Barila, quien aboga por un futuro mejor en este aspecto: “Fútbol base, como se conoce ese concepto en Europa, no tenemos. Existe un proyecto para potenciarlo y aunque va a ser complicado creo que tenemos medios para poder llevarlo a cabo. Estamos creando academias y es un paso muy importante para que los niños se den cuenta de que ellos también pueden llegar al Nzalang. De hecho, en la última CAN tuvimos cuatro jugadores de la liga local en la selección. Ya no es una utopía que los niños crecidos en el país lleguen al Nzalang, es una realidad”.

Alberto Edjogo-Owono también comparte las impresiones de Barila en lo que al futuro del fútbol ecuatoguineano se refiere: “El fútbol base es uno de los puntos en los que está empezando a trabajar el fútbol ecuatoguineano. Para tener una continuidad en el fútbol africano es imprescindible que los chicos suban categorías con una base mínima de juego. Ahora, la academia Cano Sport está apostando fuerte por el desarrollo de estos chicos. Ha levantado una ciudad deportiva en la Isla de Bioko, cerca de Malabo, para potenciar el fútbol de base y convertirse en el vivero para las selecciones de categorías inferiores de Nzalang Nacional”.

Felipe Ovono, meta del Nzalang, ilusionó al país tras su reciente fichaje por los Orlando Pirates de Sudáfrica.

A pesar de que los mencionados proyectos aún están en ciernes, Guinea Ecuatorial ha comenzado a exportar futbolistas formados en el país al exterior. Es el caso de Felipe Ovono, portero del Nzalang que se convirtió en una de las revelaciones de la pasada CAN: “No es un caso muy habitual. Hemos tenido otros jugadores que se fueron a ligas menores de Centroamérica, pero el caso de Felipe es especial porque se marcha al Orlando Pirates, un gigante del fútbol continental que busca  un líder que proteja su portería tras la desgraciada muerte de su portero estrella, Senzo Meywa”, sostiene Alberto.

Barila, que trabaja habitualmente como representante de futbolistas, va más allá: “Ovono es un precedente y creo que van a salir más. Estuve viendo la Supercopa de Guinea y hay un par de chavales que juegan bien y tienen condiciones para llegar a Europa. Los chicos necesitan ver que el fútbol es una realidad y que si se esfuerzan pueden salir a otras ligas. ¿No salen jugadores de Ghana, Mali o Nigeria a Europa? Quizás no podamos sacar 10 jugadores cada año por el tamaño de nuestro país, pero podremos sacar uno o dos. Soy optimista”.

Sin título

Fragmento de la revista (Foto: Sergio Barila)

Con el fin de que la gente continúe disfrutando del fútbol, el propio Sergio Barila ha lanzado una revista que acerque a los más futboleros la actualidad del deporte rey en Guinea: “Somos un país emergente pero en cuestión de deporte tenemos un vacío de información. Por suerte tenemos muchos jugadores de origen ecuatoguineano jugando en Europa. Yo mismo fui internacional y cuando viajábamos a Guinea lo hacíamos cargados de periódicos deportivos y revistas de fútbol para la gente porque lo viven con auténtica locura. Con la revista buscamos que haya información lo más reciente posible acerca de nuestros futbolistas que hacen vida en Europa. Es justo que allí haya una revista de fútbol. Soy optimista porque la gente está respondiendo de forma positiva”.

 

LEONES VEGETARIANOS FC, EL EQUIPO DE MODA

Uno de los clubes locales más en forma de Guinea Ecuatorial es el Leones Vegetarianos. Tras este curioso nombre se esconde el actual supercampeón del país. Tras ganar la Copa ante el Deportivo Mongomo desde los once metros, los Leones derrotaron al Sony Ela Nguema, vigente campeón de liga, por un gol a cero, lo que les valió la clasificación para la Confederation Cup africana.

La historia de los Leones Vegetarianos es casi tan singular como la de su nombre. Fundado en el 2000 por un activista español llamado Juan Manuel Rojas, estuvo al borde de la quiebra tras nueve temporadas, tal y como nos cuenta Marcos Edjo, gestor de la cuenta @NzalangMundial: “El club fue fundado el 20 de junio del 2000 y únicamente se llamaba Vegetarianos, pero en 2009, jugando en Segunda División y con una grave crisis económica, pasó a manos de un empresario local llamado Bienvenido Ateba”.

La llegada de Ateba llevó a los Leones Vegetarianos de Segunda División a la Confederation Cup en apenas seis años. De hecho, hace apenas unas semanas cayó eliminado en la competición continental a manos de los Dolphins nigerianos tras una agónica tanda de penaltis. El ascenso futbolístico de los Leones Vegetarianos se debe, sin lugar a dudas, a la gestión de su nuevo dueño: “Rescató al club de la quiebra económica y formó un equipo más competitivo con el que aspirar a cotas más altas. Muchos de sus fichajes han sido extranjeros, por lo que el nivel de los Leones Vegetarianos ha subido mucho”, afirma Alberto Edjogo-Owono.

Leones Vegetarianos – Dolphins (Foto: Goal.com)

A pesar de los éxitos logrados, no toda la sociedad ecuatoguineana está de acuerdo con este tipo de gestiones: “Leones, en un principio, presumía de tener el 95% de su plantilla de origen ecuatoguineano, pero con la llegada de Bienvenido Ateba al club ha perdido todos esos valores. En África no existe una ley de comunitarios para los clubes como puede haber en Europa, por lo que nuestra liga no tiene un límite de futbolistas extranjeros y eso perjudica a los chicos que salen de abajo en nuestro país”, sostiene Marcos Edjo. Sin embargo, tal y como afirma Barila, Leones Vegetarianos es el club local que más jugadores aporta a la selección, con un total de tres: “Bienvenido está haciendo un buen trabajo y ha conseguido que Leones sea el único club que ha aportado tres jugadores al Nzalang para una Copa África, algo que nunca antes había pasado. Algo estará haciendo bien”.

El jugador de los Leones Vegetarianos que más incidencia tuvo en la pasada CAN 2015 fue Diosdano Mbele. Juan José Nguema, uno de los fundadores del club, se muestra orgulloso de ello: “Diosdano es un chico muy humilde y trabajador. Es una persona que siempre quiere más, por lo que no me sorprende su gran actuación en el Nzalang. Además, siempre tiene los pies en el suelo”, afirma antes de añadir que “este tipo de cosas me hacen pensar que los Leones Vegetarianos tienen un gran futuro por delante. Además de mi equipo son mi segunda familia”, sentencia para hacer reflexionar a uno que, mientras cierra este reportaje, está convencido de que la pelota seguirá rodando, y por mucho tiempo, en Guinea Ecuatorial.