Hans está mayor, muy mayor. La demencia aflora en su mente como un día brotaba de sus manos la fuerza de la juventud, como hervía su sangre en los años salvajes haciéndole sentir vivo a cada paso que daba. Igual que muchas otras personas de su edad, el viejo Hans tiene problemas de memoria y entremezcla vivencias recientes con recuerdos lejanos que para él no lo son.

Nació y creció en Leipzig, la tercera ciudad más habitada (alrededor de 500.000 habitantes) del este de Alemania tras Berlín y Dresden. Pese a no ser una gran ciudad, Leipzig puede presumir de una población diversa y una oferta cultural amplia. En la ciudad que protagonizó la revolución pacífica que dio paso a la reunificación alemana las calles despiden musicalidad: Richard Wagner y Johann Sebastian Bach la compusieron y Nietzsche o Heisenberg la disfrutaron.

Hans fue durante toda su vida seguidor del BSG Chemie Leipzig. La rivalidad con el Lokomotive, Alfred Kunze, el título de campeones de la República Democrática Alemana y tantos momentos de gloria y lealtad a los colores son, a día de hoy, los más vivos recuerdos con los que cuenta. Fruto de su demencia, no siempre los percibe como pasados. Para Hans, el Chemie sigue luchando por ser uno de los grandes equipos de la RDA.

La vida de Hans y los suyos recuerda por momentos a la célebre escena de ‘Good Bye, Lenin’ (Wolfgang Becker, 2003) en la que una publicidad de Coca-Cola es situada frente a la habitación donde Alex construye para su madre la ficción en la que el muro no ha caído y el capitalismo no ha alcanzado la parte oriental de Berlín. En la cabeza de Hans sólo hay dos equipos fuertes en la ciudad, su querido Chemie y su odiado Lokomotive. Nada se sabe de Red Bull y su ambicioso proyecto, paradigma del fútbol moderno, a este lado del corazón del viejo Hans.

 

LA IRRUPCIÓN DE RED BULL

La compañía austriaca de bebidas energéticas Red Bull, en su afán por explorar nuevas vías de comercialización y formas innovadoras de marketing y expansión publicitaria, compró en 2009 el SSV Markrastädt, de quinta división alemana, con la intención de trasladarlo a la cercana Leipzig y de estar en un plazo aproximado de diez años peleando por ganar la Bundesliga.

La llegada de Red Bull a la ciudad ha afectado no sólo a los equipos tradicionales de Leipzig, sino a todo el fútbol alemán. “Es una cuestión general, una muestra más de la deriva que está tomando el fútbol moderno” analiza Remo Hoffmann, directivo del BSG Chemie Leipzig, quién también nos habló del sentimiento que el RassenBallsport Leipzig genera en sus aficionados: “Algunos de los nuestros odian al Red Bull, a otros no les importa. También algunos aficionados que sólo querían ver éxitos se hicieron del RB Leipzig”.

Harald, residente en Delitzsch, a unos 25 kilómetros de Leipzig, es aficionado del RassenBallsport: “Antes me gustaba el fútbol, pero no tenía equipo. Cuando surgió el proyecto de RB me resultó interesante, me gustó la atmósfera en el estadio, sin violencia, divertida, con gente ‘guay’. Ahora sigo al equipo tanto en el Red Bull Arena, como fuera de casa”.

Aficionados en el Red Bull Arena. | Foto: DPA

La afición llena el Red Bull Arena.
Foto: DPA.

Como él, miles de personas más han abandonado su antiguo credo y se han convertido en fieles del Red Bull. La asistencia media esta temporada al Red Bull Arena es de 26.264 espectadores, que le hacen aparecer en el top 100 mundial de estadios con mayor asistencia, en el puesto 77.

 

LOKOMOTIVE Y CHEMIE, REINVENTARSE PARA RESISTIR

Si hay algo que 1. FC Lokomotive Leipzig y BSG Chemie Leipzig tienen en común más allá de la histórica rivalidad que les enfrenta es la capacidad que han demostrado, tanto unos como otros, para saber hacer virtud de la necesidad y conseguir, sin perder un ápice de autenticidad, adaptarse a los tiempos que corren y mantener viva una llama que corrió grandes riesgos de apagarse.

El Lokomotive estaba en bancarrota en 2004, cuando un grupo de aficionados refundó el club para que no se perdiera la esencia de un equipo que fue de los más grandes antes de las guerras mundiales y que entre el 63 y el 89 disfrutó de bastantes participaciones en competiciones continentales, llegando a una final de Recopa que perdió contra el Ajax en 1987.

Tras la refundación tuvieron que empezar en la última división, pero gracias al apoyo de su afición -su partido de octubre de 2004 contra el Eintracht Großdeuben batió con 12.421 espectadores el récord de asistencia en ligas menores– han ido ascendiendo en los últimos años hasta llegar a la Regionalliga Nordost (cuarto nivel), de la que descendieron la última campaña. Actualmente militan en la Oberliga Süd y recientemente han incorporado al mítico Mario Basler como director deportivo con el fin de mejorar el equipo y volver a la Regionalliga.

La afición del Lokomotive.
Ballspanner-unterwegs.de

Algo parecido sucedió con el BSG Chemie Leipzig. Tras la reunificación alemana, el Chemie perdió su nombre y pasó a llamarse FC Sachsen. En 1997, un grupo de aficionados, vuelve a fundar el BSG Chemie Leipzig como escuela de fútbol y sponsor del FC Schasen para salvar los viejos colores y el escudo. “En 2008, el FC Sachsen se encontraba en un estado lamentable, con muchos problemas financieros, deudas y un futuro incierto. Es por esto que pusimos en marcha una reaparición con el nombre tradicional. Por supuesto, tuvimos que empezar desde la división más baja, pero a final de temporada ascendimos” rememora para Highbury Remo Hoffmann.

 

LANDESLIGA, ENTRE LO PROFESIONAL Y LO AMATEUR

El Chemie juega actualmente, tras cinco ascensos desde 2008, en Landesliga Sachsen, la séptima división del fútbol de Sajonia -en Alemania, las divisiones inferiores se organizan de forma distinta según cada región, de Regionalliga para abajo-. “El fútbol en Landesliga está entre lo profesional y lo amateur. Nuestros jugadores tiene un pequeño sueldo, pero además tienen su trabajo o continúan sus estudios. Nosotros intentamos mejorar las condiciones de todos nuestros equipos paso a paso” cuenta Remo. “Aquí no hay grandes estadios con miles de asientos, sino más bien unos encantadores terrenos o prados. Personalmente, amo jugar en estos campos” se sincera el responsable de marketing del club sajón.

Aquí no hay grandes estadios con miles de asientos, pero amamos jugar en estos campos

Remo Hoffmann.

Según Hoffmann el objetivo a corto plazo del Chemie es estar en cuarta o quinta división. A pesar de ello y de estar actualmente en la primera posición de su liga, Remo no ve posibilidades de subir esta temporada. Eso no es lo que más le importa a Remo: “El club está económicamente saneado y esto es lo más importante para nosotros. Tenemos un presupuesto equilibrado, sin deudas y año tras año intentamos incrementar nuestro presupuesto, por ejemplo para hacer mejoras en nuestro estadio”.

 

LA AFICIÓN, EL ALMA DEL CHEMIE

Remo Hoffmann, además de encargarse del marketing en la directiva del club, es uno de los que lleva el megáfono en la grada, hecho que deja patente la importancia de los aficionados en el Chemie: “Los aficionados son la característica distintiva del club. Sin  nuestros fans el club no existiría. Los aficionados son los encargados de la tienda. El merchandising está hecho por los aficionados para los aficionados y los beneficios van directamente al club. Tenemos 600 socios actualmente y su aportación es gran parte de nuestro presupuesto anual”.

“A nuestro estadio suelen venir entre 800 y 1.600 aficionados cada partido. Fuera de casa, el mínimo de desplazados es de 300. ¡En ocasiones vienen hasta 1000!” relata orgulloso Remo, quién también presume de que los Diablos, los fans del Chemie llevan años luchando contra el racismo.

Diablos, el alma del Chemie.
Foto: J. Hildebrand.

Otro de los hechos distintivos del Chemie es su fuerte presencia en la comunidad: “Vamos a las escuelas a realizar actividades e intentamos que la gente del barrio de Leutzsch esté conectada entre sí. También participamos en la organización de las fiestas populares del barrio, donde representamos a nuestro club y siempre tenemos presente el ‘Leitbild’ (el modelo), las diez normas básicas por las que se rige el club, entre las que se encuentran el respeto a la tradición, la importancia del aficionado o la relación con la comunidad” explica Remo.

Hans puede estar tranquilo. Red Bull ha venido para quedarse, pero los valerosos aficionados del Chemie y el Lokomotive aseguran la prevalencia de un modelo de fútbol que no se perderá. El fútbol de los viejos valores, el que construye la gente.

La afición del BSG Chemie Leipzig en un desplazamiento.

Foto de portada | La afición del Chemie en un partido de esta temporada.
Foto: J. Hildebrand.