Hay que currárselo, esto va así. Si uno quiero conseguir algo, la única manera de lograrle es yendo a por el objetivo. De cara, sin dudarlo. Es complicado ya que la fortuna, muchas veces, juega un papel fundamental. Pero hay que perseverar. Y Jamie Vardy, pese a lo fugaz de su ascenso, lo ha hecho.

“El Leicester City tiene un lema”, apunta James Sharpe, “los foxes nunca se rinden. Y nadie encarna mejor ese papel que Vardy”. Sharpe cubre la información de los foxes en un periódico local, el Leicester Mercury. Allí escribe sobre las andanzas de la última joya de la Premier League. “Vardy trabaja más duro sobre el césped que ningún otro jugador que yo recuerde. Su tenaciadad y su rechazo a darse por vencido son las claves de su éxito”. Desde luego su ascenso por la pirámide del fútbol inglés no ha sido un camino de rosas.

No es fácil aceptar el rechazo. Pero Jamie lo hizo. El Sheffield Wednesday, el club de su infancia, le cerró las puertas de su academia cuando cumplió los dieciseis años. Fue un duro golpe, pero Vardy tenía claro que lo suyo era patear el balón y reapareció pocos años después. Fichó por el Stocksbridge Park Steel, un club de divisiones regionales. Jugaba cuando la libertad condicional se lo permitía. El toque de queda impuesto tras una pelea le impedía jugar tanto los partidos fuera de casa como los que habitualmente se juegan por la noche entre semana. Solo jugaba los sábados a las tres, y siempre tenía que ser sustituido para que pudiera llegar a tiempo a su casa y así cumplir con su condena.

Aún así, Jamie destacó lo suficiente como para llamar la atención del Halifax Town, un equipo de séptima división. Allí lo descubrió Dave Fletcher, periodista y colaborador de la BBC en Yorkshire: “Era el jugador más rápido que había visto en mis quince años cubriendo al Halifax Town”. Metió 27 goles y su equipo logró el ascenso. “No sé si su objetivo era llegar a la Premier League, pero desde luego era un jugador capaz de convertirse en profesional”, rememora Dave para Highbury.

En el Stockbridge Park Steel, Vardy solo podía jugar partidos que se disputaran en un horario que le permitiera cumplir el toque de queda.

El joven delantero comenzó a llamar la atención de ojeadores de las ligas profesionales de Inglaterra. Su camino, sin embargo, se andaba paso a paso. El Fleetwood Town, de quinta división, se lo llevó a Highbury -sí, así se llama su estadio. Sí a nosotros también nos gusta el Fleetwood a partir de ahora- para que se hartara a marcar goles. Uno detrás de otro hasta sumar 34 en la temporada 2011-12. Otro ascenso al bolsillo para rubricar un año en el que explotó definitivamente.

El Fleetwood Town cayó aquella temporada frente al Blackpool en la FA Cup. Ian Hollow, entrenador de los tangerines quedó prendado por la actuación de Jamie Vardy y ofreció £750.000 por él. “Por aquel entonces Vardy ya estaba en el radar de muchos equipos. Sin embargo, que el Fleetwood rechazara ese dinero hizo destacar la situación”, afirma Fletcher.

Vardy con la zamarra del Fleetwood en su partido frente al Blackpool. | Foto: Getty Images.

EL GRAN SALTO

Uno de los equipos que seguían de cerca al atacante era el Leicester, entonces en segunda división. Ya lo venían tanteando desde que despuntara en el Stockbridge, pero fue el momento en el que Nigel Pearson, entrenador por aquel entonces de los foxes, se decidiera a pagar un millón de libras para hacerse con Jamie Vardy. Una cifra récord. Jamás, ningún equipo había pagado tanto por un jugador de non-league. “Pearson admitió que el fichaje fue un riesgo, pero claramente ha valido la pena. Ahora vale mucho más que eso”, reconoce Sharpe para Highbury.

El Leicester supo mover sus fichas para hacerse con Vardy. Jamie, ferviente seguidor del Sheffield Wednesday, había visto a Nigel Pearson capitanear su equipo durante varias temporadas. Era un ídolo para Jamie. Nigel invitó al delantero a su casa, charlaron y cerraron el acuerdo. Un acuerdo en el que Vardy decidió pedir un bonus en caso de que llegara algún día a ser internacional absoluto. Menudo disparate debió pensar más de uno.

Vardy debuta con la selección. | Foto: Reuters.

El gran salto se convirtió en un abismo. La diferencia entre el fútbol no profesional y la segunda división inglesa fue considerable y a Vardy, acosumbrado a acoplarse de maravilla en sus anteriores aventuras, le costó horrores entrar en el equipo y hacerse al balompié profesional. Aunque Jamie meditó dejar el proyecto, Jamire decidió esforzarse para cambiar la situación. Venció a la frustración. Una vez más.

James Sharpe destaca el esfuerzo que le hizo progresar lo suficiente para afianzarse en el equipo y lograr lo que está consiguiendo en la actualidad: “trabajó muy duro y mejoró técnicamente, algo que sumado a su despliegue físico le está ayudando a convertir sus oportunidades”.

Y llegó el ascenso a la Premier League. Y luego, completamente por sorpresa, su primera internacionalidad con Inglaterra: “Vardy admitió que pensó que la llamada de Roy Hodgson era una broma”, destaca Sharpe.

 

A LAS PUERTAS DE UN NUEVO RÉCORD

“Hubo gente que al principio no entendió que fuera convocado”, advierte el periodista de Leicester, “pero ahora nadie duda de él”. No en vano, el de Jamie Vardy está siendo uno de los nombres de la presente campaña. En este momento, Vardy es el máximo goleador de la Premier League con doce goles en doce partidos, ayudando -junto a Mahrez y el resto del equipo- a situar al Leicester City tercero en la clasificación, solo un punto por detrás de Manchester City y Arsenal.

Por si todo esto fuera poco, tan solo cuatro años después de jugar en non-league, Jamie puede convertirse en el jugador que ha anotado en más partidos consecutivos en la historia de la Premier League. Ha visto portería en los últimos nueve partidos de forma consecutiva. Si anota un tanto en el siguiente choque liguero contra el Newcastle, Vardy igualará el récord de diez partidos seguidos marcando de Ruud Van Nistelrooy. Toda una hazaña. Pero aún queda más. Vardy, a sus 28 años, aspira a colarse en la lista de Roy Hodgson para la Eurocopa de este verano. James Sharpe lo tiene claro: “Sería una historia extraordinaria. Se lo merece”. Lo cierto es que sería una gran recompensa, otra más, al trabajo duro. Jamie Vardy jamás se dio por vencido, por muy mal dadas que vieneran. Ha logrado escalar la pirámide del fútbol inglés con una fuerza descomunal.