En mayo de 1968, en París, los jóvenes que eran realistas y pedían lo imposible no lograron encontrar la arena de playa bajo los adoquines. Aunque no consiguieran su objetivo, nadie podrá decir que no lucharon, que no lo intentaron y se dejaron la piel en ello. Algo parecido sucede con el CE Sabadell de esta temporada: “Puedo perdonar bajar, pero no puedo perdonar no luchar” se sinceró para Highbury Toni Padilla, periodista del Diari Ara y Panenka, entre otros, y fiel seguidor del equipo arlequinado.

Este sábado, en Las Palmas, el Sabadell afronta su primer partido, desde hace más de cinco meses, fuera de puestos de descenso. “Uno se siente relativamente aliviado por haber salido de descenso, aunque ahora jugamos contra la UD Las Palmas y podemos volver otra vez al saco” nos contó Gustavo Ruíz, aficionado arlequinado popularmente conocido como El Lanero Solitario.

 

CUESTIÓN DE ACTITUD

Hace 21 jornadas el Sabadell entró en zona de descenso directo y el fin de semana pasado,  la victoria ante el Racing de Santander, además de suponer el noveno partido sin perder, sacó al equipo de la zona roja. Padilla está orgulloso de la mentalidad de la plantilla: “La actitud de los jugadores ha sido maravillosa. Ahora por lo menos puedo conectar con ellos, porque han asumido que nos tocaba sufrir y luchar”. Aún así, el periodista no puede evitar ponerse en lo peor: “Igualmente, como soy un tipo pesimista, sigo pensando que bajamos”.

Collantes y Tanebe celebran un gol

Collantes y Tanebe celebran un tanto.
Fuente: R. Benet.

En el polo opuesto se encuentra Gustavo: “Estoy convencido de que salimos de ahí fijo, pero es que no he tenido ninguna duda en toda la temporada. Incluso en los momentos en que el equipo jugaba de forma desmoralizada, nunca he dudado de que esto lo íbamos a sacar adelante”.

Ambos coinciden en que la llegada de Juan Carlos Mandiá ha sido determinante en la recuperación, tanto anímica como clasificatoria, del equipo. “Recuperó la mentalidad, puso el acento en no encajar goles y además recuperó a jugadores con carácter como Juanjo” nos explicó Toni Padilla. Gustavo coincide en el análisis: “Le ha dado un cambio radical al equipo, ha consolidado la defensa y fortalecido el centro del campo. Es un equipo que no encaja goles cuando antes nos los metían antes de empezar el partido”.

“La sensación es más que buena y bastante curiosa, pues en todos y cada uno de los partidos se ha sufrido. Empates y victorias por la mínima, no ha sido un camino de rosas” relata el periodista del Ara. Para Gustavo Ruíz, los empates están siendo fundamentales en la remontada del equipo: “Cada semana pensábamos que había que ganar sí o sí, pero punto a punto, semana tras semana, estos puntitos van sumando y son muy importantes. Mucho más de lo que la gente cree”. Padilla, en cambio, piensa que se ha de empezar a sumar de tres en tres para lograr la permanencia: “En las últimas jornadas dos o tres equipos de abajo sumarán de tres en tres. Si no somos uno de ellos, al pozo”.

 

FIDELIDAD DE UNOS POCOS

Sabadell tiene más de 200.000 habitantes, sin embargo, y pese a tener a un club en el fútbol profesional, la asistencia media a la Nova Creu Alta es inferior a los 4.000 espectadores. “Los años alejados de la elite nos han hecho entrar en un periodo de desidia y han alejado a mucha gente del Sabadell” se lamenta Gustavo, pero se emociona al hablar de aquellos que, como él, siempre fueron fieles: “Siguieron los arlequinados de toda la vida, siempre apoyando al equipo, yendo al campo y transmitiendo a nuestros hijos el sentimiento, ellos son los nuevos arlequinados“.

Las dos temporadas en Tercera fueron un delicioso acto de amor, de resistencia

Padilla también nos habló de la lealtad de los aficionados del Sabadell de toda la vida: “Los fieles del Sabadell sabemos estar en las buenas y en las malas. Se marchan los que vienen solamente en Segunda y se quedan los de siempre”. Padilla asume los cambios de categoría con normalidad: “No es la primera vez que estamos en Segunda B ni será la última. Forma parte del juego. Personalmente, las dos temporadas en Tercera son las que más he disfrutado. Era un delicioso acto de amor, de resistencia”.

“Para que suba la asistencia tiene que ser en momentos en que el equipo se juega cosas importantes. Si no, la gente no se mueve” nos cuenta Gustavo, quien trata de dar explicación al cierto desapego que se vive en la ciudad: “Uno de los motivos es el haber estado fuera del fútbol profesional 18 años recientemente, otro la cercanía con Barcelona y un tercero el desencuentro entre el club y el ayuntamiento y oposición municipal”.

Toni Padilla también intenta hacernos entender las causas del desinterés: “Todo suma: estar cerca de Barcelona, la televisión y las nuevas costumbres sedentarias de parte de las nuevas generaciones, que prefieren ver la Premier en el sofá en lugar de ir al campo. Todo suma y nadie es culpable. De todas formas, la ciudad siempre responde cuando toca. El otro día había 7.000 personas. Una parte de la hincada sigue allí, lista para volver”.

Tifo

Tifo de La Força Arlekinada.
Fuente: CE Sabadell.

“La ciudad no es consciente del todo de la importancia de tener un club en Segunda. Por la gente que te trae, que consume y pernocta en la ciudad, y por darla a conocer” explica el Lanero Solitario. “Mucha gente considera que jugar abajo es triste y no se suma. Otros entendemos la importancia de la permanencia por la estabilidad social y económica, aunque si bajamos seguiremos ahí con relativa normalidad. Ya he vivido cuatro ascensos y cuatro descensos. Es la vida” se confesó Padilla para Highbury.

El periodista del Ara nos habla de la importancia que tiene para él, como seguidor del equipo, que el equipo dé la cara y pelee hasta la última gota de sudor: “Por momentos he asumido el descenso y aún pienso que somos favoritos a bajar, pero como se lucha, si bajamos me joderá aunque menos. Cuando perdemos siempre pienso que ahora más que nunca, mucho más que en la victoria. Si bajamos me hago socio el primer día. Si nos quedamos… también“.

 

UN PAR DE NOMBRES PARA LA ESPERANZA

En el mercado de invierno regresaron al equipo dos jugadores muy importantes, queridos por la afición y fundamentales para los resultados positivos que se están consiguiendo. “El regreso de Aníbal Zurdo y Clerc nos dio esperanzas. Clerc empezó un poco flojo, pero ahora está entonado y siempre nos ha dado un gran rendimiento. Aníbal es una persona entrañable para la afición. Siente los colores, lucha como el que más y hasta el último momento, y es un hombre comprometido con el club. Eso es algo que se nota en los partidos, en el vestuario y en los entrenamientos” narra Gustavo apasionado. En la misma línea, Padilla define el juego del mexicano: “Aníbal asegura garra, asegura lucha. Es ese tipo de delantero que amas en tu equipo y odias en el rival“.

Quedan siete partidos para conocer el desenlace de esta historia, de esta búsqueda de un sueño que, como todos los que merecen la pena, está costando sudor, lágrimas y esfuerzo pero está trayendo muchas sonrisas, abrazos y miradas de complicidad. Nadie puede saber cómo terminará esto, pero una cosa es segura: los arlequinados buscarán la playa bajo los adoquines y se dejarán el alma en el intento.

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Foto de portada: Aníbal Zurdo celebra un gol como arlequinado.
Fuente: EFE.