En los campos de fútbol de Inglaterra puedes escuchar todo tipo de cánticos. Los hay breves y potentes para animar al equipo y empujarlo hacia la victoria. Los hay largos y cargados de sentimiento para emocionar a propios y extraños. Y también los hay jocosos, graciosos, irónicos, de burla. La popular tonadilla “¿Quién se comió todos los pasteles?” que se utiliza cuando algún jugador del equipo rival está algo pasado de peso se popularizó en 1894, la temporada en que William Henry Foulke, también conocido como ‘Fatty’ empezó a defender la portería del Sheffield United.

Cuando ‘Fatty’ nació (12 de abril de 1874) hacía menos de dos años que se había disputado el primer encuentro de fútbol entre dos selecciones nacionales (30 de noviembre de 1872, Escocia 0 – 0 Inglaterra).

En su país, Gran Bretaña, tenían lugar, al menos, un par de revoluciones importantes. La más trascendente era la Segunda Revolución Industrial, aquella en la que los británicos comenzaron a ceder protagonismo a otras economías incipientes en un capitalismo que se encontraba en fase de maduración. Otra revolución que se estaba dando era que se estaba asentando como juego popular y entretenimiento básico el fútbol. A decir verdad, ambas cambiaron el curso de la historia y servidor no se atrevería a repetir que lo del capitalismo fuera más importante… Lo peor fue cuando una cuestión se cruzó en la otra y el fútbol perdió parte de su esencia, pero esa es otra historia.

La que hoy nos concierne, la historia que hoy vamos a desmenuzar, es algo mucho menos capital para el sino de la humanidad, pero William Henry Foulke también pasó a la posteridad, al menos para los seguidores del Sheffield United. Foulke, además, jugó una temporada en el Chelsea y otra en el Bradford City antes de retirarse. Llegó a debutar con la selección inglesa incluso, aunque disputando un único encuentro frente a Gales en marzo de 1897 (Inglaterra 4 – 0 Gales).

El guardameta de Dawley (en Shropshire, Inglaterra) disputó un total de 412 partidos, de los cuales la mayoría fueron defendiendo la camiseta del Sheffield United, club en el que militó durante once campañas. ‘Fatty’ fue el portero de los años más gloriosos de un club que ahora celebra sus 125 años de existencia. Los Blades llegaron a tres finales de la FA Cup, ganando dos, y consiguieron alzarse como los campeones de la Football League mientras su arco lo defendía William Foulke.

Quizás, lo más curioso de la historia de Foulke sea que no es conocido por sus éxitos deportivos, que no fueron pocos, sino sobre todo por sus anormalmente grandes dimensiones. ‘Fatty’ medía 2 metros aproximadamente y llegó a pesar unos 150 kilos.

W Foulke

Foulke posando con un balón

 

UN PORTERO SOBRESALIENTE DE 150 KILOS

William Foulke logró, a pesar de no encajar en las dimensiones normales de un deportista, ser uno de los mejores porteros del mundo en los primeros años del siglo XX. Fue varias temporadas el portero menos goleado de la Football League y su importancia en los éxitos del Sheffield United fue capital.

En la final de la FA Cup de 1902, el Southampton, último escollo de los de Foulke hacia el título, empató la contienda con un gol de dudosa legalidad. El enfado de ‘Fatty’ fue tal que salió del vestuario desnudo para increpar al árbitro del partido y tuvo que ser detenido por miembros de la Football Assotiation. Al finalizar en empate, se debía disputar un segundo partido para decidir quién salía campeón de aquella final. En este replay, las paradas de Foulke fueron claves para que fuera el Sheffield United quién finalmente se llevara el título.

Foulke fue famoso, además de por su peso, por su gran potencia al golpear el balón con el pie. ‘Fatty’ era un especialista en los penaltis. En las dos porterías. Además, cuando el equipo lo requería salía de la portería y ayudaba a la defensa a sacar el balón. Un futbolista del Burton Albion al que Foulke -en su temporada en el Chelsea- le detuvo dos penaltis en el mismo partido se excusó alegando que, por las dimensiones del portero rival, no había ningún hueco por el que meter la pelota en la portería.

Su paso por el Bradford City, club en el que se retiró, fue anecdótico. Disputó unos cuantos partidos en los que lo más destacable fue lo que sucedió ante el Accrington Stanley. La zamarra que llevaba Foulke se rompió y tuvo que terminar el partido con una sábana enrollada. Sábana que le bajaron desde una casa cercana al estadio donde se estaba disputando el encuentro. Eso sí, Foulke mantuvo su portería imbatida y su equipo terminó venciendo por 1-0.

Murió joven, a los 40 años, y aunque en su certificado de defunción pone que la causa del fallecimiento fue una cirrosis también existe otra versión que dice que el portero murió por una neumonía que cogió trabajando en una atracción de feria de la playa de Blackpool a causa de sus problemas económicos tras dejar el fútbol.

Algo más de un siglo más tarde resulta impensable que una persona con 150 kilos de peso pudiera dedicarse al deporte profesional, pero Foulke lo hizo y además destacando y convirtiéndose en uno de los mejores porteros de principios del siglo XX.